dDC – Daza Diseño y Comunicación

Manuel Estrada, el diseñador de portadas que amaba la lectura

El libro de bolsillo nacía a la cultura española en 1966 de la mano de la editorial Alianza, provocando una revolución bibliográfica que marcaría a varias generaciones de lectores. Se basaba en un catálogo de lujo, un diseño editorial a la altura, y un precio asequible, tres principios cuya combinación garantizaría el éxito editorial, que habría sido imposible sin el concurso de los diseñadores Daniel Gil, primero, y Manuel Estrada, después.

Estos días la Biblioteca Regional de Madrid expone una muestra de más de 150 trabajos de Manuel Estrada (Madrid, 1963), para Alianza editorial y para El País, desvelando los procesos creativos que los hicieron posibles: 130 portadas impresas a gran tamaño, 60 cuadernos de bocetos y diversos objetos que permiten entender el así-se-hizo de aquellos diseños emblemáticos.

Se le nota a Estrada ­–Premio Nacional de Diseño en 2017– la pasión por la lectura en su singular manera de traducirla a imágenes y se le agradece su trascendente aportación a la causa que reivindica la exposición. Conceder al diseño de las portadas la importancia que tiene es clave angular en la difusión bibliográfica, y no, no se trata de resumir en imágenes el contenido del libro, sino de despertar el deseo de leerlo, cuanto más irrefrenablemente, mejor.

Sin duda, una buena ocasión para darse un baño de belleza y sabiduría gráfica.

Está bien que los editores nos pidan a los diseñadores que contribuyamos a la venta de los libros, pero manejando criterios y capacidades que nos son propias, no manejando elixires mágicos para fabricar best sellers. Recuperando el buen oficio, promoviendo la calidad de la tipografía, la elaboración de imágenes específicas para las portadas, y no sustituyéndolo por búsquedas precipitadas de fotos en los bancos de imagen, que en la gran mayoría de los casos poco o nada tienen que ver con el propio libro.” Manuel Estrada

(imágenes de estradadesign.eu)

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